Los críticos alegan que algunas compañías consiguen sus beneficios sobre todo, atrayendo nuevos participantes y no a base de vender productos, pero la contra crítica menciona que precisamente ésa es una de las características que diferencian los sistemas piramidales que retribuyen la incorporación de nuevos socios a la pirámide, mientras que los sistemas multinivel solo pagan por el movimiento de productos. Para saber si la empresa es o no pirámide, debe hacer tres preguntas:
1.- ¿Hace cuánto que existe la compañía? Cuanto más tiempo lleve la compañía en activo, a mayores retos legales se habrá tenido que enfrentar. Esto le dará información para saber si es una empresa que solo buscan su dinero y luego escaparse. Un límite recomendable son 5 años.
2.- ¿En cuántos países opera y quien la rige en el país donde usted se encuentra? Es posible que la compañía se las ingenie para evadir las leyes de algunos países, pero es muy difícil que lo haga en varios. Es especialmente difícil evitar las leyes en los estados pertenecientes a comunidades económicas con leyes conjuntas, como los países pertenecientes a la Comunidad Económica Europea.
3.- ¿Es posible que gane más dinero que la persona que lo está invitando, y con la misma inversión? La respuesta debe ser sí. El dinero ganado debe depender siempre de los productos vendidos, no de la antigüedad.